El arte de Petrona Viera

Petrona, que nació en Montevideo el 24 de marzo de 1895, fue la primera de once hijos de la familia Viera. Su padre, Feliciano Viera, era un prominente político, que llegó a ocupar la presidencia de Uruguay entre 1915 y 1919. Cuando Petrona tenía dos años de edad, una meningitis la dejó completamente sorda.

Cuando Petrona era niña no había escuelas para sordos en Uruguay (la primera se fundará años después). Sólo los niños sordos cuyos padres podían pagar un instructor privado tenían posibilidad de recibir cierta educación. Este era el caso de Petrona. Vivía en Montevideo, por aquellos años, una maestra francesa llamada Madeleine Larnaudie, que se especializaba en la educación de niños sordos. Los Viera la contrataron como maestra particular de Petrona, y Madame Larnaudie iba a la casa varias veces por semana a trabajar con la niña.

Petrona apenas si llegaba a escribir frases de saludo, los nombres de sus cuadros, fechas y lugares. De ella no se conserva tampoco ningún escrito. Tenía afición por los libros de arte, los únicos que tenía consigo.

La pintura debió atraer a la joven sorda, que cuando tenía poco más de veinte años comenzó a recibir clases privadas de pintura en su casa, con un maestro catalán. Su formación entonces es la clásica. En esos años hay muy pocas obras notorias de Petrona.

Su producción comienza en forma plena luego de 1922, cuando el maestro catalán abandona el país y Petrona debe cambiar de instructor. Entonces tendrá consigo a Guillermo Laborde (1886‐1940), quien es ya para ese momento un conocido artista plástico uruguayo, representante de los “planistas”. Estos pintores se aplicaron a destruir la tridimensionalidad, recurriendo a imágenes bidimensionales situadas en planos superpuestos (Enciclopedia del Uruguay).

Prefiere pintar escenas cotidianas, de su casa, de niños jugando y estudiando, de los sirvientes, del trabajo de sus hermanas con el tejido. Sólo mucho después, ya madura, comenzarán a predominar en su trabajo los paisajes, en los que los planistas fueron muy prolíficos.

Poco después de la muerte de su hermana, se enferma Petrona, también de cáncer. Pero no dice nada. Sólo cuando está ya muy avanzada la enfermedad y no puede seguir ocultando su dolencia se ve obligada a ir al médico, y es operada de urgencia. Vivió todavía seis meses luego de su operación. El 4 de octubre de 1960, en Uruguay, murió Petrona Viera. Tenía 65 años de edad.

Fuente: Cultura sorda



Autorretrato

Recreo (1924)

El cuentito

Composición

Recreo

Dos niñas

Calle de la Barra de Santa Lucía

En el jardín

Sin título

Niñas



En el campo

Juegos infantiles




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